Las inversiones en automatización son cruciales para minimizar los impactos de la actividad industrial, fomentando mejoras no solo en la cadena productiva, sino principalmente en el uso de los recursos naturales, combinando productividad y atención al medio ambiente. En este contexto, los actuadores son equipos fundamentales para lograr mayor agilidad, eficiencia y control en los procesos industriales, con beneficios en responsabilidad ambiental integrados a la producción. En este artículo, explicamos qué son los actuadores y las diferencias entre el actuador eléctrico y el neumático.
¿Qué es un actuador y cuál es su función? Un actuador es un dispositivo utilizado para convertir una señal de control en un movimiento físico o una acción específica. En otras palabras, es un dispositivo que transforma una entrada de energía o señal en una salida de movimiento. Se utiliza en la automatización de válvulas y sistemas de automatización, siendo esencial para el control preciso del flujo de líquidos, gases y otros fluidos.
Principio de Funcionamiento
Actuador Eléctrico: Actúa convirtiendo la energía eléctrica en movimiento lineal o rotativo. Operado por motores eléctricos, este tipo de dispositivo cuenta con diversas funciones y tecnologías avanzadas de control. Los actuadores eléctricos están disponibles en diferentes tamaños y configuraciones, ofreciendo flexibilidad en su aplicación en una amplia variedad de sistemas industriales.
Actuador Neumático: Convierte la energía del aire comprimido en movimiento mecánico, permitiendo la activación y posicionamiento de válvulas. Los actuadores neumáticos son rápidos y se utilizan ampliamente en diversos sectores industriales, pero presentan menor precisión en comparación con los actuadores eléctricos, requiriendo un sistema de aire comprimido y mantenimiento regular para su funcionamiento. La elección del tipo adecuado de actuador tiene un impacto directo en el rendimiento y la eficiencia del sistema operativo. Conozca las principales diferencias entre los actuadores eléctricos y neumáticos.
Precisión y Control en la Operación
Actuador Eléctrico: Control preciso, altamente ajustable al movimiento de la válvula, alcanzando posiciones específicas para realizar ajustes finos con mayor precisión. Beneficios en el control detallado del flujo de fluidos.
Actuador Neumático: Respuesta rápida, con limitación de precisión. Por lo general, requiere dispositivos adicionales como posicionadores para mejorar la precisión.
Velocidad Operativa y Mantenimiento
Actuador Eléctrico: Velocidad de operación variable, ajustable según el tipo de motor y la necesidad del proceso. Este tipo de actuador tiene una estructura más compleja, con motores y controladores, pero requiere menos mantenimiento que los actuadores neumáticos.
Actuador Neumático: Ofrece una velocidad de operación superior a los actuadores eléctricos, debido a la presión del aire comprimido en las respuestas de las válvulas. A pesar de su estructura más simplificada, los actuadores neumáticos requieren un mantenimiento regular, ya que deben cuidarse aspectos relacionados con la filtración y la lubricación que afectan directamente el rendimiento.
Aplicaciones
Actuador Eléctrico: Se utilizan con frecuencia en aplicaciones que requieren un control preciso del movimiento, como en sistemas de control de válvulas, permitiendo el ajuste preciso del flujo de líquidos o gases en procesos industriales, como en las industrias química, petroquímica y de tratamiento de aguas.
Actuador Neumático: Se encuentran comúnmente en aplicaciones industriales donde la velocidad y la fuerza son más importantes que la precisión, como en sistemas de transporte, válvulas neumáticas, prensas neumáticas, entre otros. Es importante considerar las características específicas de cada tipo de actuador al seleccionar la mejor opción para una aplicación determinada, teniendo en cuenta los requisitos de movimiento, precisión, fuerza y entorno operativo.


