Identificación y solución del problema
Después de identificar que la mayoría de las fallas se debían a la quema de las placas electrónicas de los actuadores, el equipo de Coester desarrolló un modelo con electrónica interna reducida, reemplazando la mayoría de los semiconductores y capacitores de las placas de red y de la fuente de alimentación por componentes resistentes a operaciones con una temperatura mínima de 85 °C.
Dado que el objetivo principal del proyecto era reducir al máximo la generación de calor en el interior del envoltorio de los actuadores, se optó por un motor con carcasa externa diseñada para disipar hacia el ambiente todo el calor generado durante la operación. De esta manera, el motor se acciona sin sobrecalentamiento.
También se retiró la placa de interfaz con el usuario, ya que las pantallas de cristal líquido (LCD) no tienen un rendimiento adecuado cuando se exponen a altas temperaturas. Según el gerente de I+D, Carlos Hennig, reducir el número de placas y componentes fue fundamental para garantizar el aumento del tiempo medio entre fallos. Además, los capacitores fueron seleccionados para operar a temperaturas superiores a 105°C.
"Además, desarrollamos chaquetas térmicas exclusivas para ampliar la barrera térmica para los componentes. Las chaquetas envolvieron el envoltorio de la carcasa de aluminio del actuador, protegiendo la integridad del circuito electrónico", destaca Henning.
Desarrollo del proyecto
Las pruebas de campo comenzaron con el primer suministro de seis actuadores eléctricos para su aplicación en dos hornos, cuatro laterales y dos superiores. Con el equipo del proyecto, desarrollo y asistencia técnica, se realizaron servicios de levantamiento de campo, diseño, fabricación de adaptaciones, seguimiento de montaje, configuración, puesta en marcha, pruebas, ajustes, puesta en marcha de la red y postventa. Con el éxito del proyecto piloto, Coester suministró el segundo lote de 50 actuadores eléctricos.
Aplicación garantizada
La solución personalizada desarrollada por Coester cumplió plenamente con los requisitos del cliente. Desde los suministros originales, no fue necesario adquirir repuestos, ya sea de orden eléctrica, electrónica o mecánica. Lo que demuestra la robustez del equipo y el impacto positivo efectivo en la eficiencia operativa y los costos de mantenimiento.


